jueves, 27 de marzo de 2008
miércoles, 19 de marzo de 2008
EL GRAN AMANTE

Lo que voy a relatar es un jirón de vida. De vida maravillosa ¡Espléndida! Y es un relato triste porque está humedecido por el llanto. El de la despedida. El del adiós sin remedio…
¿Qué es la amistad? Me pregunto… Es dejar correr el llanto sobre el ataúd donde yace mi amigo. El amigo de tantos años que se fue silenciosamente, sin un grito, sin un ¡Ay! Sin decirme adiós. Cerró lo ojos como un niño que se entrega al sueño y así, quedito, pasó de la vida a la eternidad en una madrugada de marzo.
A un lado del féretro, en la hilera de sillas colocadas con la mayor compostura, como requiere la ocasión, está ELLA: LA COMPAÑERA… Disminuída por la congoja deja fluir un llanto silencioso… Creo descubrir en sus labios crispados la sombra de una sonrisa: la del recuerdo de los buenos tiempos.
Me acerco. La abrazo sin decir nada porque en ese momento ¡Nada sirve! Nos separamos y quedamos mirándonos, intercambiando en las miradas casi cincuenta años de afectos, de vida compartida en muchos trechos…
Me dice como interrogándome: -¿Cómo podré vivir sin ese hombre que me amó tanto? ¡Me amó tanto! ¡Desde el primer día en que me vio hasta que dejó de vivir!
( * ) En efecto, su amor por ella nunca se fue de vacaciones… Durante cincuenta y ocho años, los 365 días de cada uno los vivió junto a ella y para ella. ¡Con qué devoción la miraba, con cuánta delicadeza la trataba!
Y, por fortuna, fue dichoso junto a ella porque, de la misma manera, ella le correspondió. Se complementaron de una forma casi perfecta…
Desde abajo, luchó como nadie para salir adelante. Fue un triunfador. Un hombre de éxito: escaló posiciones a esfuerzo permanente y mantenido. De la escasez pasó a la abundancia. La vida premió su tesón. Le dio riqueza material y espiritual. El amor floreció en siete hijos. Ninguno torció la ruta. Todos crecieron inmersos en la bienaventuranza de ese amor sin límites. Como padres también fueron exitosos.
Son los padrinos de mi única hija. Yo amadriné a una de los suyos. Doble vínculo de afecto y de amistad. Por eso, he querido dejar testimonio en su memoria… En su recuerdo. Para el buen amigo. El excelente padre … ¡EL GRAN AMANTE!
¡Paz a su alma! ¡Au revoir, mon ami!

( * )
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Son reflexiones de Alichín, a las 2:45 a.m., In memoriam de un gran amigo recientemente desaparecido.
martes, 4 de marzo de 2008
D E S A M P A R O

Apenas ocho contaban entre ambos: cinco añitos ella, tres él. A través de los barrotes herrumbrosos de las pequeñas ventanas, veían pasar el tiempo y una vida menesterosa y sucia. Su único mundo conocido: Soledad, hambre (de alimentos y de afectos), miedos…
A sus escasos años, su existencia los había enfrentado ya a lados oscuros: sevicia y violencia. Con frecuencia habían visto fornicar a la madre, al oscurecer, siempre con un acompañante diferente. Algunas veces el jadeo incomprensible para ellos terminaba en golpiza, gritos ahogados de la madre, sangre chorreando por el rostro pintarrajeado y mugriento… finalmente, un portazo tras la figura masculina que no volverían a ver.

Hijos de varios padres, nunca sabrían a ciencia cierta quien los engendró. Quién había depositado en la maltratada vagina de la madre el indispensable complemento, tal vez cundido de genes maltrechos y portadores de secuelas sifilíticas.
Con todo, eran físicamente normales. Nada en su apariencia (a no ser la suciedad) delataba la precariedad de sus vidas. La cochambre y el vacío de infancia en la mirada triste eran los únicos signos de su miseria.
Y… tal vez el miedo… reflejado en sus rostros surcados de lágrimas secas sobre las mejillas polvorientas.
Al amanecer, diariamente, la madre se marchaba a cumplir con un trabajo miserable, dejándolos encerrados. Solitarios, sentían miedo sin saber por qué… Sin comprenderlo, experimentaban el desamparo irremediable y cotidiano durante catorce, quince o más horas hasta que finalmente la madre regresaba, acompañada por algún malhechor desconocido. Sólo cuando el amante de turno se marchaba cesaba en ellos la sensación de desamparo, de soledad implacable.
Y ese sentir el desamparo, inexplicable pero incrustado en cada uno de sus poros se fue haciendo cada vez más prolongado. Hasta que ni siquiera la presencia maternal pudo ahuyentarlo. Y así fueron creciendo, entre carencias no identificadas porque nunca supieron qué era el tener algo. Salvo pedazos de juguetes encontrados en los vertederos y los harapos con los que cubrían sus cuerpecitos.
Algunos años más tarde, pocos, cuando ya podían abandonar la casa solitaria, solían dar largos paseos por el propio y algunos barrios aledaños. Cada vez un poquito más lejos, cada vez una nueva aventura. Jugando a las escondidas se refugiaron en un contenedor donde se recolectaba la basura del lugar, la cual se desbordaba casi siempre pues, los recolectores oficiales pasaban sólo una vez al mes.

En esa podredumbre se fueron hundiendo los dos niños, creyendo que jugaban…
A alguien, consciente o no, se le ocurrió tirar un cerillo encendido sobre el montón de desperdicios que rápidamente prendió fuego… Algunos gritos salieron a la superficie, casi inaudibles… Nadie sintió ni oyó nada… Allí quedaron calcinados los dos cuerpecitos, presas de su desamparo y su infortunio.
La madre los buscó, acongojada, por unos cuantos días. Luego dejó de hacerlo y la congoja huyó cuando cayó en cuenta de que, sin ellos, la vida había comenzado a ser un poquitín más fácil. Aunque, de alguna manera, ella también comenzó a sentir el desamparo.

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martes, 26 de febrero de 2008
¡BON JOUR, ALLÉGRESSE!!
(*)Decidle adiós a la congoja, al sufrimiento. Abrid las puertas a la dicha… Las tristezas, los malos momentos (inevitables para todo ser humano en algún recodo de la vida) son pasajeros, no permanentes. En la vida nada lo es. Todo tiene su momento: su principio, pero también su final. Decirle “good by” a la pena no quiere decir ¡No llores! ¡No! Llora, todo lo que puedas, cuando ello sea necesario. El llanto alivia y lava el alma, ilumina la mirada triste… No se lleva la congoja en su fluir, pero calma el ánimo.
No te ancles en la desventura, déjala pasar… Ni te solaces en ella. No es bueno. Cuando una pena inevitable te agobie, compártela. Si no tienes con quien conversa con El Altísimo…Él te escuchará con toda seguridad y te dará la solución, o el consuelo. Comenta tu pena contigo mismo/a, en algún paraje solitario y hermoso. En voz alta, como si recitaras un poema. Junto a las palabras que el viento llevará consigo irá un pedacito de esa pena, como hermanitos tomados de la mano. Deja correr tus lágrimas contemplando la maravilla de un ocaso. A través de ese cristal húmedo, la imagen la verás distorsionada pero no por eso menos bella. La contemplación de la belleza ayuda a mitigar las penas.
Hay penas imborrables, indelebles. La que produce la muerte es una de ellas… Tienes que aprender a vivir con esa pena para el resto de tus días. Pero no siempre tendrá la misma intensidad. El tiempo cumple su faena y aligera las cargas que lastiman el alma… ¡Seguro! ¡El tiempo! ¡Qué buen amigo, el tiempo!!!
La felicidad no es un estado permanente, así como la desdicha tampoco lo es. La felicidad llega por momentos, largos o cortos, no importa… Disfrútala y atesórala para los días aciagos. Recordar la dicha en tiempos de tristeza nos hace sonreír en mitad del llanto. Pero, los mejores instantes de felicidad son aquellos en los cuales estando caídos, logramos levantarnos con esfuerzo. Imagínate la escena: “derrotado/a en un rincón, hecho/a un ovillo, lentamente levantas la mirada al cielo y, con dificultad, vas dejando el suelo para finalmente, erguirte y darte cuenta de que has vencido, de que has superado la desgracia… En ese momento, una sonrisa amplia iluminará tu rostro acongojado e irá transformándolo en la brillante faz que emana del triunfo de la vida sobre la desgracia, de la luz sobre la oscuridad…” En ese momento, repito, estás siendo inmensamente feliz porque te sabes capaz de derrotar lo adverso y negativo…
¡No aspires a una dicha permanente! ¡Sería aburrido! Vive tu vida como la suerte o los designios divinos te la entreguen y aprende a tomar lo bueno para el disfrute y lo malo para el aprendizaje. Así encontrarás la felicidad. O, mejor, la plenitud.
No olvides que la vida es bella y que, la peor de las vidas merece la pena de ser vivida
sábado, 9 de febrero de 2008
ESTOY AQUÍ ... DE VUELTA ...
(Otorgado por Ulysses)

Sí… estoy aquí de nuevo, regresando de una ausencia indeseada aunque inevitable tal vez por inercia, pereza o ¡qué sé yo! Lo cierto es que, tímidamente, retomo la rutina de escribir para esos queridos amigos sin rostro y sin rastro a quienes mi propensión a los ensueños adjudica rasgos que, según mi peculiar manera de razonar, se adecuan a la forma cómo se manifiestan en sus letras… ¿Dime cómo escribes y te describiré cómo eres? Pudiera ser… Pero no es ese el tema de hoy. Seguramente dará para un buen post ¡En otra oportunidad! Hoy sólo quiero divagar sobre el regreso… Si puedo…
Esperando la salida de nuestro coche, en el aeropuerto de Miami, extraje de mi bolso la pequeña libreta que siempre me acompaña, en donde suelo anotar ideas volanderas, observaciones (interesantes o no), frases que vienen a mi mente de forma repentina… en fin, cualquier asunto que considere merecedor de memoria. Fue en el atardecer del día 02 de febrero ¡Día de la Candelaria! Fecha esta que marca el fin de la época navideña en mi casa donde al día siguiente se comienza la ardua y tediosa tarea de desmontar toda la decoración alegórica. Decidí escribir algo en la libretita para aislarme del bullicio desagradable y de la visión, también ingrata, de un grupo amorfo de personas responsables de tal vocinglería. Me abstraje imaginando una situación de reencuentro con alguien a quien he buscado, durante muchos años, en la vida real. Y mientras imaginaba diferentes escenas para un mismo encuentro, mi bolígrafo se deslizaba rápidamente sobre la escasa superficie del papel, intentando recoger en palabras las imágenes que suelen aparecer fugazmente y se disuelven veloces ante la presencia de otras nuevas…

No incluiré aquí lo escrito en aquella oportunidad. Será el inicio de un nuevo relato que verá la ¿luz? en su momento. Añadiré que el vuelo resultó excelente por lo manso de un tiempo sin turbulencias ni vacíos repentinos. Llegamos a destino en el tiempo justo. Pronto nos enfrentamos con las antipáticas vallas publicitarias con las cuales el gobierno intenta engañar al transeúnte despistado o ignorante de nuestra realidad. Los trámites burocráticos transcurrieron sin tropiezos y con prontitud nos encontramos puertas afuera del aeropuerto de Maiquetía… La noche se iluminó con dos presencias: mi Reina y me pequeño Rey, anhelados después de diez días de no tenerlos…
Regreso lleno de preguntas y respuestas sobre la permanencia y el disfrute. Rápidas descripciones de una fuerte ventisca en nuestra zona, acompañada de oscuridad total por falla de la electricidad: ¡Casi un cuento de terror! Alusión al frío que se apoderó de Los Altos Mirandinos de forma inesperada y reseñada por la prensa en ¡03º C!!!! Es decir, al borde casi de los cero grados. Por fortuna estuve lejos, abrigada por la calidez del Estado de Florida…
Y… de nuevo en casita: el jardín hecho un desastre por la ausencia de las personas que lo maquillan una vez al mes (no vienen desde noviembre); la casa muy limpia y ordenadita (gracias a los buenos oficios de mi Reina) y los mininos, como siempre, desparramados por toda la superficie de mi cama. En fin ¡Hogar, dulce hogar! Y como dijo Dorothy: No hay nada como el hogar…
Y estoy aquí… de vuelta. Para aburrimiento de mis buenos amigos de la blogosfera.
Y para finalizar, me refiero al Premio ARTE Y PICO concedido por la gentiliza y la generosidad de Ulysses. El fue galardonado con este Premio por su tenaz labor de difusión literaria y de otros temas de interés general. Es un gran maestro de la blogosfera, despliega en su rincón una hermosa labor didáctica. Un fuerte abrazo para él junto con mi agradecimiento por haber pensado en esta humilde bloguera. Visítenlo en su espacio Jaquemate:http://miherenciablogspotcom.blogspot.com/
2º Guillermo SOTO GARCÍA
Por compartir con mi hija el signo zodiacal, por "aprendiz" de poeta y soñador errante. Su lugar:
http://gsotogarcia.blogspot.com/
3º Gerardo OMAÑA
Por guaro, por besar delicadamente las almas, por sus hermosos poemas y la dulce música con los cuales no deleita, por sempiterno amante de lo femenino. Su lugar:
http://intentos12-gerardo.blogspot.com/
4º DERAIN
Por hermosa persona y dulce amiga. Por su peculiar manera de trasmitir emociones. Pueden encontrarla en Las mentiras de la vida:
http://derain-lasmentirasdelavida.blogspot.com/
5º LENA
Por se hija del exilio y víctima inocente de la intolerancia. Por trashumante y ciudadana del mundo. Está en:
http://lenanatacha.blogspot.com/
Menciono como merecedores de este premio a Muxica (quien no acepta premios por exceso de humildad), a Rosa, a Ciudadano de Luz, a Desde la calle (Deanna). Considérense premiados también, porque todos lo merecen.
Cada uno de los premiados debe elegir otros cinco participantes, considerando la creatividad y aportes a la comunidad bloguera, sin tomar en cuenta el idioma.
Felicitaciones a todos.



