viernes, 20 de julio de 2007

EL MISMO PREMIO - SEGUNDA RONDA

En mi post anterior sobre el reconocimiento "Thinking Blogger Award" me referí al deseo de haber incluido en él a otras compañeras de ruta: Rosa y Norka. No podïa hacerlo en ese momento pues me excedía en el nümero de galardonados que se me era permitido y ya me había sobrepasado en uno. Una persona entre las elegidas en aquella ocasión, declinó gentilmente su aceptación y, en consecuencia, quedó un lugar vacante. Por tal razón me permito la licencia de elaborar un nuevo post, donde le otorgo el premio




THINKING BLOGGER AWARD



A:






Como dije en su momento, mi elección se debe a que los post de Norka siempre tratan temas tracendentes, que convidan a la reflexión. ¡Felicidades Norka por ese merecido reconocimiento! Para no ser reiterativa, te invito a conocer los requisitos que este galardón impone en mi post anterior, donde están debidamente (¿?) especificados.

Espero no haber excedido las condiciones del otorgante. Aclaro que no he dejado a Rosa por fuera. Ella ha recibido, merecidamente, este galardón de parte de otro compañero, por su blog Poder Ciudadano.





¡INVITO A TODOS A BRINDAR POR NORKA!
















lunes, 16 de julio de 2007

THINKING BLOGGER AWARD

DECLARO QUE HE VIVIDO

(http://alpara7.blogspot.com/)









¡SORPREEEEESSSSSAAAAA!


Efectivamente, resultó para mí una gran sorpresa la noticia de que, mi amigo Genín (el Caballero Español - http://miherencia.blogspot.com/)me había honrado con la distinción


THINKING BLOGGER AWARD



Habida cuenta de que soy neófita en estas lides blogueras y de que mi espacio es, a veces, un desastre en cuanto a su presentación, no creí nunca que alguien lanzaría mi nombre "al aire de la fama". De allí la sorpresa. Pero... con cierta rapidez aquélla dio paso al agrado y... ¿Por qué no? a sentirme un tantito ufana... Al fin y al cabo no todos los días se recibe este tipo de distinciones. Luego, me invadió una cierta turbación producto del temor a no poder cumplir con las estipulaciones pero, me armé de paciencia y determinación y me dije: ¡Adelante! ¡No te arredres!


Y, en efecto, aquí estoy intentando cumplir lo mejor posible con tales requisitos. Por consiguiente, de inmediato paso a otorgar el


THINKING BLOGGER AWARD


a los siguientes compañeros de ruta blogerespacial:


La elegí porque la considero una excelente poeta de elegante sensualidad. Extraordinariamente sensible y de hermosos decires, con los cuales nos deleita casi cada día. Sus palabras iluminan la blogsfera.


Es una persona sensible, que nos ofrece post significativos y comparte con nosotros sus más grandes tesoros: sus hijos. A veces, con escuetas palabras, nos pone a cavilar. Por eso fue elegida.

CIUDADANO DE LUZ :


Él es un verdadero ser de luz. Por medio de sus diferentes blogs ofrece su mano amiga y sus esclarecedores comentarios sobre diversas y difíciles situaciones de la humanidad. Es un peregrino de la paz o un Quijote del ciberespacio. Cada una de sus moradas es un espectáculo para el espíritu. Son las razones de mi elección.


DESDE LA CALLE

Es la manifestación "bloguera" de una hermosa obra social, llevada a cabo en Caracas, por Deanna y su esposo, sin ningún apoyo oficial. Ofrece refugio y orientación a los "Muchachos de la calle" y ha rescatado a muchos del inframundo donde todo daño es posible y ninguna sonrisa se ofrece. Muchachos de la calle ha devuelto la sonrisa perdida, o tal vez desconocida, a varios hijos preteridos de esta tierra. Es la causa de mi selección.

EXPRESIONES.UN PUNTO DE ENCUENTRO :

(http://markapazos.blogspot.com/)

Lo incluyo en el premio porque sus poemas llevan, creo, el sentimiento de alguien que busca la perfección a través del amor. Se ofrece plenamente en sus palabras al objeto de su afecto y desnuda sin pudor sus sentimientos. Es un alma elevada.

Le otorgo el reconocimiento porque sus poemas son la expresión de sentimientos insondables que inducen a meditar sobre algunos aspectos poco gratos de la vida y las flaquezas de la naturaleza humana.


Me excedí en un blogger, con lo cual no he cumplido al pie de la letra con las instrucciones, como debió ser. No obstante, no tuve valor para eleminar ninguno de estos seis. Por fuera quedaron varios que habría querido incluir: Rosa, por su frescura y su calidad humana. Sus post son magníficos y su espacio ni se diga. Pero ella tiene tantos admiradores que, seguramente, ya es una de las premiadas. Norka, quien con su juventud, ofrece temas profundos para la reflexión. Y alguna que otra que se me escapa. Les pido disculpas. Si los procedimientos lo permiten, con gran satisfacción los incluiré en la lista, aunque sea a destiempo.

Ahora, indicaré qué debe hacer cada uno de los elegidos para poder acceder a esta distinción:

  1. Escribe un post e incluye en él cinco (05) Blogs que te hayan hecho pensar. Debes incluir enlace, link a cada uno de ellos, para que puedan ser visitados por otros compañeros de ruta.


  2. Coloca en tu post un link al post de Ilker, para que se pueda localizar el origen de este premio.


  3. Muestra con orgullo el THINKING BLOGGER AWARD, con un link al post que has escrito. Puedes elegir entre dos alternativas para el logo del premio: dorado o plateado, de acuerdo con el diseño de tu blog

Y, ahora, amigos ¡Manos a la obra y a disfrutar de su premio! Un fuerte abrazo para cada uno.









































































































































































































































































viernes, 6 de julio de 2007

PASAJEROS DEL TIEMPO


Es el título de la última novela de la escritora venezolana Ilis ALFONZO. Fue impresa a finales del pasado año por Public Express, C. A., bajo la responsabilidad editorial de Rayuela, Taller de Ediciones, C. A. El diseño y diagramación de la obra corrrespondió a la empresa Bimedia 21, Diseño Editorial, y el de la cubierta es original de Víctor Hugo IRAZÁBAL. Empresas y personas residentes en Caracas, Venezuela. La autora ha escrito, además de varios trabajos de investigación literaria y libros de texto, las novelas Del color de la noche. Memoria de Quintín Contreras, y Al aire de tu vuelo, ambas aparecidas en 1998.

Está dedicada la obra, en primer lugar, "A Linda, compañera de siempre, por su consecuente afecto e incondicional apoyo". Luego, "A Ernesto, por esos retazos de sus recuerdos cuyos ecos se dejan sentir en algunas páginas de este libro". Y finalmente, "A Tito y Tato, por sus inolvidables preguntas". No es difícil adivinar de quiénes se trata: La hermana, amiga fraternal de siempre, compañera permanente, aún en ausencia, con una singular capacidad para el afecto pródigo en silencioso apoyo y dulce ternura, que trasciende los límites de su aparentemente frío laboratorio de investigación química. El esposo y alentador compañero quien comparte, también en respetuoso silencio, los insomnios creativos y la búsqueda, a veces ardua, de la palabra precisa o, enriquece con sus recuerdos el mundo de la imaginación fecunda de la autora. Por último, los pequeños sobrinos inquietos e inquisidores impenitentes, cuyas preguntas con frecuencia asombran y procuran sendas inesperadas para el relato.

¿Por qué un post para esta referencia bibliográfica? Dos poderosísimas razones: la amistad. De la buena. De la que nada pide y todo ofrece de manera eficaz y oportuna. Y la excelencia narrativa, la cual supera con creces la humildad de este comentario. Porque, si tengo este portal ¿Por qué no llenarlo con un producto de calidad y de cálido sentir? Nada más satisfactorio para mí que ofrecer este abreboca literario a mis amigos blogueros.

La obra fue presentada el pasado viernes 29 de junio, a las 06:30 p.m., en la conocida Librería Suma, en su eterno local del Boulevard de Sabana Grande, en Caracas. Doblemente grata la ocasión: por el significado intrínseco del acto de presentar una obra lograda y la oportunidad de reunir, en petit comitè, a un grupo de colegas, unidos, además de por las faenas docentes, por el afecto cultivado a lo largo de muchos años de compartir logros y sinsabores propios del oficio de enseñar. Fungió como co-anfitrión, Raúl BETHENCOURT, de origen canario, propietario de Suma, amigo de siempre y proveedor de nuestra herramienta básica, como estudiantes y más tarde como profesionales: los libros. Los que una vez nos vendiera se transforman hoy en el fruto de una nueva obra, no ya vendida sino ofrecida para serlo por su autora, otrora y actual asidua compradora. Pienso que todos los presentes hemos sido sus clientes al menos por más de dos décadas. Y, en mi caso particular, creo que estoy cercana a las cuatro.

Reunidos: amigos de la autora, en su mayoría compañeros de trabajo en la Escuela de Administración y Contaduría, de la FACES, Universidad Central de Venezuela. Otros pocos, de antigua amistad, como el presentador u "Orador de Orden", Guillermo Servando PÉREZ, destacado docente, ya jubilado, de la Universidad Simón Bolívar, venido desde los campos lejanos de la Madre Patria.

Conocí a Ilis a comienzos (o algo más) de los años 60, cuando junto a quien fue mi gran amigo y su primer esposo, iniciábamos nuestra carrera en la Escuela de Letras de la Facultad de Humanidades y Educación de la U. C. V. De allí que su dedicatoria en el ejemplar que me obsequiara, cálidamente manuscrita en la anteportada del libro, rece así:
Con especial afecto para Alicia, con quien he compartido tantas cosas a lo largo de muchos años, este intento de exploración por las apasionantes y abismales aguas del tiempo.


En efecto, de eso trata Pasajeros del tiempo. Un apasionado y apasionante viaje a través de los vericuetos de la memoria, lo que significa, como consecuencia obligada, un transcurrir por las sendas del tiempo, ese desconocido cuya existencia hoy comienza a cuestionarse.

Ese transitar en contrario que son los recuerdos de los dos personajes fundamentales, va tejiendo un entramado de simples y complejas situaciones y experiencias que, de pronto, tropiezan con un presente que ayudaron a conformar y que, de alguna manera, lo explican, puesto que lo condicionaron. En contraste, el drama de un tercer personaje que extravió sus recuerdos, al quedar amnésico a causa de un accidente. Recuerdos cuya ausencia lo moldean como un ser sin existencia, como un ser no sido, pues nada tiene que contar: Perdió el pasado; carece de asideros para su presente. No tiene existencia porque perdió la identidad. No sabe quién es ni cómo fue.
No abundaré en detalles sobre el argumento y sus personajes. No es mi intención escatimar a los posibles lectores el placer de acompañar a esos personajes por las sendas del recuerdo y la rememoración, o en la angustia de quien lucha por recobrar lo pretérito o, en su defecto, construirse uno para engañar, así, a una mente vacía del recuerdo, la cual, por tal razón, está a punto de transitar las rúas de la demencia.

La novela está escrita con detenimiento y máximo cuidado expresivo. Ofrece un lenguaje de altura sin ser rebuscado y el lector se sumerge en su trama por los túneles de sucesos expuestos con gran detalle, descripciones minuciosas y prolijas de lugares y personajes y encuentra, de manera natural, elevados valores del espíritu y de la estética en varios de sus campos, expresados, generalmente, a través del discurso de los personajes secundarios en sus conversaciones cotidianas, o en los densos y profundos monólogos interiores que los rememoran. No es la escritora entrometiéndose en la trama para ofrecer puntos de vista moralizantes y anticuados, son las personas que cobran vida en el relato e intercambian con los otros sus más profundos sentimientos, o en la conversación consigo mismo cuando echan al viento, para compartirlas con Selene y las lejanas estrellas, sus congojas o sus alegrías. Y es allí donde la autora, con evidente maestría narrativa, induce a los personajes a trasmitir las nobles virtudes que subyacen, tanto en el pensamiento religioso propiamente tal como en las posturas agnósticas de las personas. Ellos son personajes del ahora, contemporáneos, aunque no podamos ubicarlos en un tiempo o un espacio determinados. Sus vidas son atemporales pero actuales y en ello radica también el talento de la escritora: deja abierta a la imaginación del lector la posibilidad de situar esos personajes y lugares donde más convenga a su sensibilidad. Asimismo, los múltiples finales de la novela, de acuerdo con lo que cada lector, en su individualidad irrepetible, asigne a esta obra. Es decir, una obra densa por su contenido y no obstante, despejada en su desenlace, para permitir que el lector fabule de acuerdo con su personal inclinación.
No ofrece la obra la posibilidad de una lectura lineal: los planos del tiempo se superponen interceptando el continuo narrativo. Ello produce un efecto de tensión y de suspenso en quien lee, incitando la curiosidad por conocer más acerca de quienes hacen vida entre sus letras y el correspondiente desenvolvimiento de sus existencias. Pero el afán y la curiosidad no imponen una lectura rápida. Al contrario. Es necesario ir despacio para degustar, con lentitud, el extraño sabor de una trama compleja de destinos azarosos que se entrecruzan.

Finalmente, el amplio conocimiento de Ilis ALFONZO en cuanto a literatura, filosofía, psicología y otros saberes, queda palmariamente demostrado por la profusa utilización de epígrafes. Hábilmente elegidos para concordar con el retazo de trama que coronan. Para aquel quien gusta de la lectura minuciosa de los libros en todas sus partes, no solamente en su fondo o en la diagramación del texto, reconocer en los hechos narrados lo que una frase breve expone de manera lapidaria, es un entretenimiento anexo a la comprensión del contenido. Pero, para que este acto lúdico concluya con una ganancia por parte del lector, se precisa que éste regrese, casi impepinablemente, al epígrafe respectivo, para cerciorarse de la concatenación entre lo narrado y lo expresado tiempo atrás, tal vez siglos, por un autor lejano, cuya relación con la obra es solamente el producto de una mentalidad acuciosa y de una pertinaz lectura.

Solo me resta decirles a mis amigos de la blogosfera que les recomiendo ampliamente la lectura de Pasajeros del tiempo y que, lo más probable, es que ninguno quede defraudado por ella. Asimismo, que aguardo la retroalimentación de quienes tomen boleto como un pasajero más de este singular vehículo que es el tiempo.


jueves, 28 de junio de 2007

DESDE EL VIEJO ARCÓN DE LOS RECUERDOS III




I

El río inverso del recuerdo

se desborda por ratos...


II

Desesperada creatura trágica

tu drama eres tú mismo:

el alma quiere hablarte

y no la entiendes;

el paso aprietas...

para no escucharla...


Moriencia

Un ser abre los ojos a la vida

y comienza a morir...

Inicias, muerte, tu labor incesante

como arado o sincel,

como viento que barre

las arenas,

como arenas que cubren

el bosque.


A N H E L O


Si pudiera volver la mirada

a la antigua ternura,

junto a un día no estrenado

con sueños de mañana

bañados de luz.


Si pudiera mirar lo olvidado

y riera de nuevo la risa de la vida,

riera el vértigo de mariposa al viento,

riera mi virtud y mi pecado,

mi azul-gris

despeñado de sombras...


Entonces...

cantaría el cajón de la noche

y el buitre cantaría...

Y un himno

Y un arpegio

Y un verso

Y una espuma...

Se quedarían conmigo.


---- o -----

De:

Sensaciones de la vigilia

(1995)

martes, 26 de junio de 2007

DESDE EL VIEJO ARCÓN DE LOS RECUERDOS II



Vivencia
Con el césped por lecho,

hartándome de azules

y de nubes

noté el planear de un aura...

Cerré los ojos,

extendí los brazos;

la suavidad del vuelo

me abarcó:

me sentí leve,
percibí la distancia entre

el musgo y mi todo, y...

¡Arropada de brisas

viví la ingravidez

del ave! ...

(Septiembre/1997)



Palabras... sólo eso


I

Las rutas que

estuvieron vedadas

emergen rutilantes...

y conservan mi huella.


II

La aflicción fenece,

si se transmuta en grito...


III

Hallé la senda al propio seno:

emprendí el viaje

de regreso a lo íntimo...
IV


¡Soy feliz...!


¡A eso he venido!


V


Mientras haya un mar

mullendo arenas

y el sándalo disperse

sus volutas...

el tiempo, despacioso,

no hará daño.

(1998)






domingo, 24 de junio de 2007

DESDE EL VIEJO ARCÓN DE LOS RECUERDOS I


ÁRBOL VITAL
Brilla,
luminosa y blanca
la luz coronada:
Conoce y Entiende;
se prodiga y Juzga...
Emerge la Belleza
y la Victoria surge...
El Esplendor estalla;
la Reverberación, se aúna
a los Soportes... y...
Se funde en lo Denso
Septiembre de 1997
(Poema extraido del baúl
de los escritos de ayer)

sábado, 23 de junio de 2007

HISTORIA DE AMOR DE KIDSY




El 27 de abril de 1984, antes de escribir esta fecha, Kidsy firmaba la dedicatoria de su pequeña pintura, en el reverso del lienzo. Había escrito una especie de poema de amor para el ausente a quien esperaba, ansiosa, en su grata casita de estilo alemán, enclavada en una pequeña colina de la Colonia Tovar, en el Estado Aragua de Venezuela. Desde el jardín, lleno de hortensias y gladiolos de variados colores que convivían con las plantas de un cuidado huerto, divisaba el alegre paisaje del poblado, con sus casas blancas, cruzadas por fuertes vigas de madera pintadas, en su mayoría, de negro... Los techos de tejas rojas, oscurecidas por el moho y el tiempo. En la parte trasera del hogar, la colina ascendía suavemente, entre los variados tonos de verde de la hierba y el follaje de los durazneros. Por los 360 grados de su entorno apreciaba un similar y alegre paisaje. Dispersas, como en una diminuta ciudad de juguete, las casitas alegraban el lugar con tendederos donde colgaban las piezas de ropa, multicolores, intentando secarse a la luz de los tenues rayos de un sol amarillento y pálido, escatimado por la bruma casi perenne.



Ese bucólico paisaje había capturado Kidsy, en un trozo de lienzo de apenas 30 x 40 centímetros, para obsequiarlo al viajero como constancia de que, a pesar del tiempo y las vicisitudes, su amor permanecía indemne, tal vez hasta acrecentado, por parte de ella.



Kidsy era una mujer madura, de abundoso cabello entrecano, que todavía conservaba vestigios de galanura y belleza. Aún era terso su cutis, brillante su mirada azul y su figura, a pesar de haber ganado algún peso, permanecía esbelta y graciosa.
Kidsy había nacido en Buenos Aires y en esa ciudad transcurrieron su infancia y juventud. Allí conoció y se enamoró de quien fue su marido: alto, delgado, de pelo y ojos oscuros: -Tus ojos son tenebrosos, como las noches aquí en Tovar- solía bromear Kidsy con su esposo cuando, en las noches brumosas y solitarias, compartía con él el silencio y una humeante taza de chocolate espeso y aromático.



Buenos Aires dejó su impronta en la joven que, pocos años después de su matrimonio, hubo de emigrar junto a su marido, en busca de nuevos y más prometedores horizontes. Así, llegaron y se instalaron en la Venezuela saudita. Aquella de la bonanza económica y el despilfarro. El matrimonio argentino luchó duramente y, poco a poco, se fueron aclimatando al nuevo país que, generoso, los había acogido. Para Kidsy, que amaba profundamente a su marido, cualquier lugar era bueno si lo tenía a su lado. Por eso lo acompañó sin quejarse cuando aquél decidió mudarse a la Colonia Tovar, donde montó un lindo negocio de antigüedades. Kidsy no estaba hecha para la vida bucólica y añoraba el bullicio y el cosmopolitismo de su "Buenos Aires querido". No obstante, mansamente, cedió y fue acostumbrándose a esa soledad del poblado, sólo por la recompensa de tener a su esposo con ella y para ella. La juventud fue quedando atrás. Cada vez más atrás. Uno que otro viaje hicieron juntos a la patria jamás olvidada. Para regresar siempre a la soledad coloniera. Ahora, en 1984, él había viajado solo y Kidsy lo esperaba llenando sus minutos con sus plantas, su afición por la pintura y la atención de la tienda.
Una urgencia familiar en la Argentina obligó a Kidsy a viajar a su país y permanecer en él, acompañando a su madre en una penosa enfermedad que la mantuvo en cama siete meses, durante los cuales ella no se separó del lecho de la enferma, hasta que, finalmente, ésta falleció.

En la casita alegre de la Colonia había quedado, colgado en el recibidor, el cuadro amorosamente pintado y dedicado para el marido. Pero siete meses fueron mucho tiempo para el hombre y, sin proponérselo ni darse mucha cuenta, buscó refugio y compañía en otros brazos, más jóvenes, más vigorosos y más tersos. Rejuvenecido el espíritu por el nuevo amor y engañado el cuerpo por olvidados vigores, el argentino fue pensando cada vez menos en la esposa lejana. Ella, inocente, regresó. Después de los funerales de su madre Kidsy volvía, alegre por la promesa del reencuentro, a la pintoresca y solitaria vida de la Colonia Tovar. Pero la alegría se truncó frente a una realidad no esperada: su lugar en la casa estaba ocupado. Y ella, orgullosa, no preguntó, no imploró, no lloró. Regresó desolada a su país llevando en la memoria el verde brumoso del lugar donde había vivido y compartido sinsabores y dichas con el hombre que amaba. Cuando éste quiso rectificar, Kidsy había tomado el camino de retorno para no regresar.



La nueva compañera descolgó de la pared la obrita. Y el hombre, dio unos brochazos con pintura verde al reverso del lienzo, intentando borrar la dedicatoria que, acusadora, daba cuenta del amor de la esposa. El cuadrito fue a tener a la tienda de antigüedades y colgado, entre otros objetos a la puerta de aquélla.



--- . ---






No sé en cuál fecha, después del año 1984, estaba yo disfrutanto de un paseo por la Colonia Tovar. Por su calle principal, antes de llegar a la estación de gasolina. Me detenía a observar los objetos que las tienditas ofrecían al turista. No tenía interés en comprar pero, de pronto, llamó mi atención un pequeño óleo que representaba, con alegres colores, un paisaje del lugar. Era llamativo por los vivos tonos de verde, el rojo de los techos y el blanco de las casas. Pero lo que más despertó mi curiosidad fue el cielo. Un cielo negro. Agorero. No obstante, en el conjunto, proporcionaba alegría a la pintura. El contraste entre un vivaz paisaje bajo un cielo tan oscuro me cautivó y decidí adquirir la pintura. Un hombre maduro, bastante apuesto, estaba a la puerta de la tienda. Pregunté el precio y él, con acento argentino respondió: -No está a la venta, che. Él observó mi desencanto cuando reanudé mi camino y, entonces, gritó: -¡Señora! Si le gusta tanto se lo puedo vender. Son 300 bolívares. No era mucho, en realidad y lo compré. Muy satisfecha con mi adquisición continué mi paseo y luego, regresé a casa. Desaté el pequeño paquete y quedó al descubierto el reverso del cuadro, con su leyenda oculta por unas pinceladasa burdas y apresuradas, de pintura verde. Pero algo quedó al descubierto: la firma de Kidsy (o Kiosy, no estoy segura), la fecha, la palabra Venezuela en la esquina izquierda y retazos de la dedicatoria. ¿Por qué el inconsecuente marido no quiso borrar todo? ¿Por qué dejar señales a la curiosidad de terceros? He aquí lo que pude rescatar y entender:

... te prometo que
muy especial
que has llega
alumbras nues
eran tan
habemos
dad a alde
Te quiero y te
extraño mucho.
Besos mil

Kidsy



Abril 27/1984

Venezuela


Esta es la historia de amor de Kidsy (o Kiosy). La que yo forjé. Pudo haber sido cualquier otra. La imaginación puede tejer varias novelas sobre un amor fenecido. Un amor que no tuvo futuro. Como la mayoría de los amores. ¿Abandonó Kidsy a su esposo, por otro hombre? ¿Se quedó en su ciudada natal? ¡Quién lo sabe! Ella dibujó en los batientes de la entrada al jardín de la casita situada más al frente, un corazón en cada uno. Y una mujer de pelo blanco regando las plantas, bajo un agorero cielo negro... ¿Cuál fue, en realidad, su historia?